La cosa ha sido más o menos así: Vuelvo a escribir en el blog después de un tiempo, porque después de un tiempo vuelven los turnos de noche para mí, y esto en realidad es muy personal pero hay días que te aburres.
Total que estaba leyendo como siempre el periódico y me encuentro la noticia del 90 cumpleaños (el 1 de Enero!!!) de Salinger, el escritor huidizo del que no se sabe casi nada pero que todo el mundo dice que es genial. Yo no he leído nada suyo, así que al terminarme el artículo decido comenzar la lectura de El guardían entre el centeno.
Tenía que haber tomado precauciones: en el artículo del periódico ponía que a Salinger le gusta a beberse su propio pis. Hace unas horas pensé que un libro escrito por alguien que tiene esa afición podía llegar a gustarme, pero ahora soy mucho más intransigente. Además me parece que beberte tu propio pis es no confiar mucho en tus riñones, y si no confías en tus riñones … Los tres órganos mas importantes son el cerebro, el corazón y los riñones.
Vamos que llevo más de la mitad (es cortito) y no está tan mal, pero no hago más que tener la sensación que da cuando ves una película que se te hace larga y, bueno tampoco es mala, pero quieres que se acabe cuanto antes porque recordarla será mejor que atravesarla. Algo así. Es parecido a Bukowsky pero peor, para mi gusto. A veces te identificas con alguna cosa y te hace gracia porque dices: qué monada, pero vamos por lo demás es un libro capaz de dejarme bastante indiferente (parecido a On the Road). No sé si me lo terminaré, voy a hacer el esfuerzo para poder decir que lo he leído.
Enero 3, 2009 at 3:22 am
Pues cuando lo termines nos cuentas. Suerte!