Hola
en un blog de elmundo.es, sobre el tema de la píldora poscoital, escribe un médico:
“Lo admito, he de reconocer que una de las cosas que más me ‘fastidian’ cuando estoy de guardia es esas chiquillas (acompañadas o no) que vienen de madrugada solicitando la famosa gragea y me despiertan. Las noches de los fines de semana son especialmente dadas al tema. Es realmente fastidioso. Y los pobres no tienen la culpa porque, al parecer siempre usan preservativos que se rompen.”
Pobre médico, que le despiertan para TRABAJAR. Yo trabajo a turnos, también hago noches, y no me duermo en el trabajo.
“Claro, es que las guardias de los médicos duan 24 horas, cómo no van a dormir los pobres?”
Tengo una respuesta revolucionaria: no haciendo turnos de 24 horas. Pero se negarían… por qué? Porque con la excusa de las guardias (que vienen de la tradición y nada más que de la tradición) pueden librar más, aunque sea a costa de hacer turnos maratonianos que ponen en peligro su profesionalidad, que ponen en peligro NUESTRA SALUD.
He conocido montones de servicios 24/7, y en ninguno he visto un sistema tan absurdo de rotación como en la medicina. No deberían ser los más serios?
Mayo 17, 2009 at 9:53 pm
Estoy de acuerdo… sobre todo porque esto está escrito por un experto en turnos. Pero cuando nos dicen que no hay médicos y luego nos dicen que no hay plazas, y luego los pocos que hay hacen turnos de 24 horas… algo va mal… muy mal