Arte
Agosto 14, 2008
Abril 19, 2008
Hoy en elpais.com podemos leer una entrevista a César Antonio Molina (revalidado Ministro de Cultura) realizada por Borja Hermoso. Yo dudaba de las capacidades periodísticas del susodicho, debido a que cuando tenía un blog de cine en elmundo.es solía disentir tanto de sus opiniones como de su forma de plantearlas. He de admitir que me ha sorprendido gratamente en esta entrevista, donde pone contra las cuerdas al Ministro, de quien no sabía mucho hasta ahora y que ha supuesto una decepción para mí por su actitud en esta conversación, continuamente desviando temas y con los humos muy subidos.
Me gustaría compartir unas reflexiones sobre el siguiente extracto de la entrevista:
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Borja Hermoso comenta: Los expertos de El Prado están llevando a cabo un estudio sobre las dudas de autoría de varias obras de Goya. Se habla de 12 pinturas que podrían pasar de Goya a atribuido a Goya.
César Antonio Molina responde: No soy un especialista en Goya. Que salga lo que salga. Es un problema de los especialistas del museo, no del ministro. Lo único que me queda es alegrarme mucho si son de Goya y alegrarme menos si no lo son.
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Así pues para la alegría del ministro son menos importantes las obras artísticas en sí (los cuadros que están en el Museo, supuestamente porque son dignos de ello) que el hecho de que finalmente sean atribuidas a Goya. Imagino que lo dice por la comercialidad del asunto, pero… ¿Ha de caer el responsable de cultura en semejante tropiezo artístico? ¿Si no son de Goya, se retirarían del Museo? ¿Es la utilidad de El Prado exponer obras pictóricas sobresalientes o servir como un reducto más del star-system?

